Avanza el proyecto de Vía Navegable Continental
Auspicioso encuentro de la Comisión de Transporte del Colegio de Ingenieros Civiles de la provincia de Córdoba.
En la sede Colegio de Ingenieros Civiles de la provincia de Córdoba se realizó una reunión con el objetivo de intercambiar opiniones acerca de la proyectada hidrovía continental.
El encuentro estuvo encabezado por Oscar Dapas, Coordinador de la Comisión de Transporte del Colegio de Ingenieros Civiles mediterráneo y la actividad principal consistió en una exposición de Luis Braceras (uno de los coautores del proyecto de hidrovía artificial mediterránea) , contó con la participación de Juan Marcelo Gavaldá (abogado y autor de varios trabajos sobre aspectos legales de hidrovía y canales navegables) y con la presencia de varios ingenieros integrantes de la Comisión de Transporte.
Braceras explicó que, unas tres décadas atrás, elaboró el proyecto “Hidrovía Artificial Mediterránea” junto a los ingenieros Villa Uría y Actis, docentes de la Cátedra de Ingeniería Civil de la Universidad Nacional de Córdoba y que este proyecto fue impulsado fuertemente por el Colegio de Ingenieros Civiles de la Provincia de Córdoba, que financió una importante campaña de difusión.
El proyecto original consistía en la construcción de un canal artificial navegable de unos 1.000 kilómetros de largo, 25 metros de ancho de boca y solo tres metros de profundidad que correría en sentido norte-sur desde Arroyito (Provincia de Córdoba) hacia el Océano Atlántico, con destino final en un puerto a construirse en Médanos o bien, con una ramificación hacia el Puerto de La Plata.

Exposición de Luis Braceras.
La mayor complejidad de ese proyecto era hacer descender a las barcazas desde la cota 130 hasta el nivel del mar, lo que requería la construcción de varias esclusas.
La idea de los autores del proyecto fue la de trasladar el Litoral al Centro de la República, acercando el puerto al productor agropecuario, en la inteligencia de que los establecimientos distantes a más de 400 kilómetros del puerto, resultan inviables, por el alto costo del flete vía camión.
Al respecto, Braceras señaló que en 2016 la Comisión de Transporte del Colegio de Ingenieros Civiles de la Provincia de Córdoba presentó este proyecto ante la Secretaria de Políticas Hídricas de la Nación, durante la gestión de Pablo Bereciartua y que, en 2017, el Gobierno Nacional suscribió un convenio internacional para asistencia técnica y cooperación para el estudio de la factibilidad del proyecto.
Finalmente, se decidió modificar el diseño original respecto de la salida al mar y construir esclusas, se propuso la continuidad del canal hacia Catriló, en la provincia de La Pampa, en forma horizontal y cerrada, con una combinación ferroviaria hacia el Puerto de Bahía Blanca. De este modo, toda la hidrovía se desarrollaría sobre una misma cota, se prescinde de las esclusas y se configura un tanque longitudinal plano, en tanto que el descenso hacia el nivel del mar queda a cargo del ferrocarril ya existente.
Se prevé en la cabecera sur del canal, en Catriló, la construcción de un nodo multimodal (puerto seco) con el objeto de vincular la hidrovía con el Ferro expreso Pampeano, cuya cabecera es el puerto de Bahía Blanca, distante a unos 300 kilómetros.
El ancho de la hidrovia quedaría fijado en 26 metros, a navegar mediante convoyes de dos barcazas con un empujador en un sistema de monovía, con zonas de espera.
Dijo Braceras “La idea es trabajar sobre lo horizontal, cavar el canal, revestirlo y llenarlo de agua una sola vez, sin necesidad de construir esclusas”
De ser así, no solo de posibilitaría el abaratamiento de los fletes sino también el canal podría oficiar como amortiguador de extremos climáticos, guardando excedentes hídricos cuando se produzcan inundaciones para lanzarlos en época de sequias.
Por su parte, Gavaldá explicó que esta iniciativa se inscribe dentro del marco de la Cláusula del Progreso (artículo 75, inciso 18, de la Constitución Nacional), en cuanto encomendó al Congreso de la Nación legislar en materia de construcción de canales navegables ; que al tratarse de un curso de agua artificial interprovincial, la jurisdicción es federal y que , consecuentemente, la seguridad de la navegación dentro del canal, sus puertos y sus instalaciones conexas correspondería a la Prefectura Naval Argentina, así como también la custodia del canal y sus instalaciones conexas, las que tendrían el carácter de “establecimientos de utilidad nacional”.
Por último, se señaló que actualmente el proyecto está paralizado, sin que se hayan registrado avances en los últimos años y que trata de una iniciativa que puede contribuir al desarrollo del país por lo que debería ser abordada por gobierno y oposición como una verdadera “política de estado”.
