Negros nubarrones se ciernen sobre dos empresas belgas en el puerto de Montevideo
Terminal Cuenca del Plata, de Katoen Natie, acusada de monopolio, deberá renegociar su contrato con las nuevas autoridades. A Jan De Nul la responsabilizan por el retraso en las obras de ampliación.
Todo cambiará el próximo 1 de marzo, cuando Yamandú Orsi jure como presidente del Uruguay.
Ese mismo día, Alejandra Koch dejará su cargo como Directora Vocal de la Administración Nacional de Puertos (ANP) por el Frente Amplio para asumir la vicepresidencia del ente.
Desde su rol de opositora, Koch fue una de las más duras críticas con la extensión de la concesión hasta 2081 de Terminal Cuenca del Plata (TCP) perteneciente a la belga Katoen Natie.

A partir del 1 de marzo, Alejandra Koch será la vicepresidenta de la Administración Nacional de Puertos (ANP).
“Vamos a hacer los esfuerzos necesarios para que la libre competencia se vuelva a instalar en el puerto de Montevideo. Nos sentaremos a renegociar para que esto sea en beneficio del país que es lo que todos queremos”, dijo Koch a M24.
Tras destacar que “todo fue a puertas cerradas, sin un fundamento” y que “no había ningún motivo para hacer esta entrega a una sola empresa”, Koch aseguró que “este gobierno que termina será recordado por violar la Ley de Puertos y menoscabar la competencia”.
La ley portuaria uruguaya establece expresamente que se debe evitar el monopolio. Incluso la propia ley de creación de la sociedad TCP estableció a título expreso que debería existir la competencia interna y que la misma no podía afectarse.

A juicio de Alejandra Koch, la creación de este monopolio ya trajo inconvenientes para el Uruguay.
“MSC retiró parte de sus frecuencias y las trasladó a Buenos Aires y esto se debió a un alza de costos de un 17% (a cuenta del 24%) en TCP que a juicio de la naviera no tiene justificación”, destacó.
“La ANP deberá afrontar ahora obras pactadas por u$s 30 millones en el antepuerto, dos juicios ante el CIADI por un monto de u$s 900 millones más dos acciones legales iniciadas en la justicia nacional por Montecon y los diputados del Frente Amplio”, aseveró.
Obras atrasadas
Como si esto no fuese suficiente, un cortocircuito entre constructores genera importantes retrasos en la obra de ampliación del puerto.
Este conflicto, que está siendo abordado por un arbitraje internacional, impactó en el ámbito laboral: unos 130 trabajadores que prestan funciones en TCP fueron enviados al seguro de paro, situación que enfureció al Sindicato de la Construcción.
La compañía responsable de llevar adelante este emprendimiento es la también belga Jan De Nul que a su vez otorgó una parte de las obras a la portuguesa Mota-Engil y la uruguaya Stiler.

Las tres empresas se acusan entre ellas por el retraso, pero lo cierto es que el mismo se debe al escaso retiro de material rocoso de las dragas de Jan De Nul que se extendió bastante más de la cuenta. Por tal motivo, se decidió realizar esas tareas mediante explosiones. Pero ese proceso, previsto para efectuarse en cinco meses, ya lleva un año.
